HISTORIAS TRUCULENTAS DE LEGANÉS

 

Juan Alonso Resalt, cronista oficial de la Villa de Leganés, nos cuenta hechos extraños sucedidos unos años atrás, que tenía relación con algunos de los habitantes del municipio y con el manicomio de Leganés. Historia envueltas en asesinatos, posesiones, e imaginaciones de sus intérpretes, que datan desde hace casi un siglo y que los medios de comunicación de esa época se hicieron eco y alguno de esos casos a nivel mundial, debido a la magnitud de las escenas encontradas. He aquí algunos puntos negros de esta ciudad, que quedarán en la memoria histórica de Leganés. 

 

EL COFRE “MALETA CON MUERTO” 

Cuenta la leyenda que un granjero encontró en el pozo de su
propiedad “un cofre”, en cuyo interior estaba el cuerpo de una
mujer, desmembrado y en estado de descomposición. Se trataba
de la “Fea doble” Maria Carretero, cuya muerte fue una
incógnita.

La Guardia Civil investigó y un año después detuvieron
a sus asesinos.

 Los culpables eran el tabernero de la ciudad,
y algunos trabajadores del campo, implicados en el asesinato
por estrangulamiento de la mujer. La motivación de este
asesinato fueron los celos, y las traiciones de sus integrantes.
Se decía que cada vez que alguien arrojaba cualquier objeto al
pozo se escuchaban lamentos y quejidos de una mujer, por lo que
con el tiempo este pozo fue destruido.

EL JOVEN ENDIOSADO 

Manuel Morillo era un joven extraño cuya relación con su novia
no era aprobada por los padres de la chica, un día este se escondió
en la calle Fuencarral y abordó a sus suegros, provocando una
discusión acalorada. El joven disparó tres tiros y mató en el acto
a la madre e hirió de muerte al esposo de esta. Fue detenido
condenado a cadena perpetua y llevado al manicomio de Leganés
diagnosticándole locura epiléptica rápida.

 

En su celda él escribía a los medios y a su novia culpando

a Dios y diciendo que le había encomendado esos asesinatos. El
joven decía que se le aparecía una paloma blanca sobrevolando su
celda. Este caso fue muy conocido a nivel mundial, ya que se hizo eco
del mismo un historiador muy conocido: Don Benito Pérez Galdós.

EL CURA LOCO 

 

El cura Cayetano Galeote y Cotilla mató por honor al primer
obispo de Madrid Narciso Martínez Vallejo. Este asesinato sucedió
un Viernes Santo de 1886, en las puertas de la catedral
de San Isidro. Fue detenido y condenado a muerte, pero su
muerte no se llevó a cabo y se sustituyó por el ingreso al manicomio
de Leganes, en su defensa alegó que había una voz en
su interior que le ordenaba hacer desaparecer a ese hombre.

El Obispo había descubierto que el cura vivía con su sirvienta,
en una casa que tenía solamente una habitación. Le dio
varios avisos, que el cura ignoró, optando finalmente por asesinarle
para obtener su silencio. Galeote dijo “Lo he matado porque Dios
me ha negado la virtud de ser mártir”..

EL CURA LOCO 

 

El cura Cayetano Galeote y Cotilla mató por honor al primer
obispo de Madrid Narciso Martínez Vallejo. Este asesinato sucedió
un Viernes Santo de 1886, en las puertas de la catedral
de San Isidro. Fue detenido y condenado a muerte, pero su
muerte no se llevó a cabo y se sustituyó por el ingreso al manicomio
de Leganes, en su defensa alegó que había una voz en
su interior que le ordenaba hacer desaparecer a ese hombre.

 

El Obispo había descubierto que el cura vivía con su sirvienta,
en una casa que tenía solamente una habitación. Le dio
varios avisos, que el cura ignoró, optando finalmente por asesinarle
para obtener su silencio. Galeote dijo “Lo he matado porque Dios
me ha negado la virtud de ser mártir”..