Así fue la tormenta de Filomena en Leganés

Escrito por: Maite Diaz Torres

Fotografías de: Almudena Jiménez

Durante los días 9 y 10 de enero la Comunidad de Madrid sufrió una fuerte tormenta que hizo que todos los municipios quedaran aislados. Se trata del Temporal Filomena, un fenómeno que no se vivía en Madrid desde hace muchísimo tiempo.
Leganés ha sido uno de los municipios más afectados de Madrid. Por ello, se ha contado con la colaboración de los militares de la UME, los Bomberos de Leganés y otros dispositivos, que han trabajado sin descanso para retirar la nieve de los accesos al municipio y de las entradas a Metrosur y de los alrededores del Hospital Severo Ochoa.

Sin embargo, las inclemencias han sido muy fuertes, por lo que han impedido que los autobuses de la EMT y los trenes de cercanías puedan funcionar durante varios días, dejando el municipio solamente comunicado a través del Metro. Según aseguró Santiago Llorente, alcalde de Leganés, una de las prioridades durante los primeros días de la tormenta era “garantizar que estén disponibles los trayectos de los autobuses urbanos e interurbanos”.

Los días 9 y 10, los días más fuertes de la tormenta, se luchó por mejorar el acceso por las avenidas Doctor Fleming, Gibraltar, Orellana y de la Lengua Española. También se trataron de despejar las calles del centro para que los vecinos pudieran transitar a pie.
Tras esto se procedió a retirar los bloques de nieve que podrían ser peligrosos para los vecinos si cayeran a la calle desde los tejados, contando para ello con la ayuda de los Bomberos de Leganés.

También se colocaron cintas para impedir el paso a las zonas en las que podría haber desprendimiento de bloques de nieve dura o hielo, con el objetivo de evitar accidentes en el municipio.

Leganés ha vivido un momento histórico que todos recordaremos durante muchos años y que formará parte, ahora y siempre, de la historia de Leganés.

Los alrededores de la estación de Leganés han permanecido varios días teniendo este aspecto desolador. Los vecinos que necesitaban entrar en el edificio debían caminar por los caminos escavados en los laterales de la calle

Los bomberos de Leganés tuvieron que derrumbar varios bloques que se encontraban sobre los tejados de los edificios en diferentes puntos de la ciudad. Varios lugares tuvieron que precintarse para evitar que los desprendimientos de hielo pudieran herir a algún vecino.

Decenas de muñecos de nieve aparecieron en los puntos más extraños de la ciudad. Niños y adultos se divirtieron con la nieve durante todo el fin de semana. También se vieron muchos vecinos tirándose con sus trineos por las calles principales.

Las ramas de muchos árboles se troncharon por el peso de la nieve. Durante los días posteriores a la tormenta. Se pusieron en marcha dispositivos que se dedicaron a retirar de las calles las ramas caídas. Algunos árboles dañaron los coches cercanos al caer sobre su techo.