Los Goya en la distancia

Escrito por: Noelia Consúl

 

Al igual que ocurrió en 2020, la ciudad de Málaga ha sido la encargada de recoger los premios del cine más importantes de nuestro país. Sin embargo, esta 35ª edición de los premios Goya se ha vivido desde muchos puntos. La pandemia no ha conseguido parar un evento de tal calibre, pero sí que ha obligado a que lo disfrutemos diferente. Sobre todo, para los nominados.

El espectáculo se realizó desde el Teatro Soho, pero los escenarios fueron múltiples. Esta gala marcada por las conexiones telemáticas, nos ha permitido trasladarnos al espacio más íntimo de los nominados y protagonistas y sentirnos, quizá, un poco más cercanos a ellos. Les vimos a todos muy elegantes como la ocasión lo merece, pero desde el sofá y con la familia.

La alfombra roja se desplegó únicamente para recibir a los presentadores y entregadores de los premios. Por ello, la moqueta roja se limitó a 40 metros frente a los más de 200 que midió la edición pasada. Pese a la reducción de su tamaño y la segmentación en dos mitades, se guardaron las distancias y se cumplieron las medidas estipuladas como establece el protocolo sanitario.

Sin duda, estos Goya han sido quizás los más difíciles. Por ello, era necesario elegir unos anfitriones a la altura. En este caso, hablamos de Antonio Banderas y la periodista María Casado. Ambos admitían que hacer todo esto posible ha sido un gran reto y esperan que la situación no se repita. “¿Tú sabes lo que al final va a pasar? Que, probablemente, Dios lo quiera, no haya ya una gala como esta y quedará como una gala especial. Entonces, si no hubiera sido así, se diluye entre cientos de galas que habrá en el futuro, pero esta no, esta quedará en la historia y esos que ganen o los propios nominados que se vean en su casa, esos tendrán imágenes insólitas”, afirmó el actor.

Está claro que una gala telemática como esta nunca la hubiésemos imaginado. O al menos por la razón que la ha causado. Sin embargo, pese a la falta de espectáculo y cariño que siempre ha caracterizado a este evento, nos hemos podido sentir parte del evento. Al fin y al cabo, todos estábamos como los protagonistas, en el salón de nuestras casas.